miércoles, 4 de febrero de 2009

Hom, de Carlos Giménez

Ayer estaba en la biblioteca de la facultad (Pléxor), y, echando un vistazo a las novedades, vi una portada que me llamó mucho la atención: Hom, de Carlos Giménez.
Esa ilustración tan "canónica", tan inspirada en ilustradores como Boris Vallejo, y la fantasía heroica a caballo de los años 70 y 80.

Dentro, una "historia de bárbaros", pero con una vuelta de tuerca. Según se puede leer en la portada, está basado en un relato de Aldiss, "Cuando la Tierra esté muerta". Ya tenemos dos componentes que hacían atractiva la historia: bárbaros, y un futuro postapocalíptico, en el que la humanidad ha sufrido una regresión a un estado de barbarie, cada vez más cercano al animal que al antiguo dueño del planeta. Pero no es a base de mamporros como avanza la historia, si no que detrás se esconde una metáfora política y social, en ocasiones ligeramente velada, pero las más de las veces, rozando lo demasiado explícito. Y lo que cuenta es la historia más vieja de las sociedades humanas: el abuso de poder de los grandes, y cómo los débiles no son más que herramientas a utilizar en su propio provecho. Y, no sé si estaba entre las voluntades del autor (o los autores), pero creo que al final, la reflexión más interesante no es ver cómo los débiles, unidos, derrocan al grande. Lo más interesante es la relación entre Hom, el bárbaro, y una especie de babosa cerebral que se le une en una relación simbiótica. Esta babosa es uno de los "fuertes", y Hom su herramienta, su vehículo, su esclavo. La babosa ordena a Hom robar, matar, cualquier cosa con tal de conseguir sus fines. La metáfora a destacar de todo esto es la de la excusa del débil, la excusa del que "cumple órdenes". Hom y la babosa capturan unos esclavos, y ante el miedo a que se subleven, la babosa le dice: "Haz jefe a uno de ellos. Los esclavos no buscan la libertad, sólo ser jefes". Al igual que ese esclavo, Hom sólo es una herramienta de la babosa. Dice que lo que la babosa le obliga a hacer le repugna, pero igualmente lo hace. Sólo quiere "ser jefe". Así se cierra el círculo de cómo los pequeños derriban al grande.

8 comentarios:

Knut dijo...

Buen tebeo, aunque en mi opinión entra dentro de la "obra menor" del Maestro. ¿Has leido la serie de Paracuellos? ¿O la de Los profesionales? Cumbres del comic de todos los tiempos para el menda, Arte en todas sus letras.

Hom está bien, pero adolece en exceso del izquierdismo transicionero, que confieso forma parte de mi infancia y tal, pero que tiene un cierto halo ñoño que me repele un poquitin.

Tiene también algunas adaptaciones de los cuentos de Lem bastante buenas.

Yo es que soy un enamorado de Gimenez, pocas veces he lloriqueado y reido tanto con un tebeo.

Joer, para los de mi quinta es un clásico el joio.

kleefeld dijo...

Habrá que echarle un ojo.
Me dio muy fuerte por esto de los tebeos hace unos años, pero ahora habrá que recuperar la costumbre.
Quizás apueste antes por las dos que cita knut, a nivel de contenido creo que pueden gustarme mucho más.

padawan dijo...

Yo también quiero leer los que ha comentado Knut. A ver si los encuentro en la biblioteca...

Este otro es un tomito muy breve, se lee en menos de una hora. Por si a alguien le interesa, lo han colgado aquí
http://vagos.wamba.com/showthread.php?t=144550

benditos vagos! :)

clau dijo...

Probablemente mi pregunta sea una estupidez, pero la efectúo de todos modos, porque siempre me llama la atención la palabra "tebeo" cuando leo estas entradas. En España, ¿es sinónimo de "historieta", o presentan alguna diferencia específica?

Gracias de antemano.

Knut dijo...

Significa lo mismo Clau, lo que pasa es que aquí la revista de historietas clásica por antonomasia (empezó en el 1917) se llamaba TBO, lo que ha hecho que popularmente se identifique la historieta con la misma revista. Yo heredé los TBOs de mi padre, primorosamente encuadernados por mis abuelos, jejeje.

Me gusta usar el término más que comic o historieta porque a pesar de no ser precisamente descriptivo carece del prejuicio de los dos anteriores. Además, en general era una revista magnifica y entrañable, de alguna manera ha representado durante toda su larga vida un cierto punto inamovible de nuestra historia. Mi abuelo era un enamorado de niño, al igual que mi padre... es difícil que algo así no te entre.

En cuanto a Gimenez.

Auxilio Social y los Paracuellos son unos álbumes terribles en los que Gimenez cuenta su infancia en uno de los Auxilios Sociales franquistas. Es una obra de izquierdas que aúna el revisionismo con lo terapéutico, pero sobre todo es un ejercicio emotivo bellísimo. Hay algo en su historia que trasciende su faceta de denuncia, un pulso humano, una intimidad tan enorme en cada trazo, pero lo que a mi más me ha emocionado siempre: un canto al amor como amistad que me sacude hasta el tuétano.

Para los que tengaís fobia hacia cualquier cosa que huela un mínimo a izquierdismo quizás sea más conveniente entrar por Los Profesionaes. No es que este no esté presente, sólo que es más diluido.

Cuenta las andanzas de la cuadrilla de dibujantes que trabajaron para Toutein en el despertar del medio en la trancisión. Todas las historias y personajes están ahí, con sus grandezas y miserias. Ni que decir tiene que aún sin pillar referencias son historias para el descojone, en ocasiones absoluto, además de poner carne y alma a muchos de esos autores que nos alegraron la infancia. No es idealista en absoluto, incluso en no pocas ocasiones te horrorizas ante tal plantel de cabrones (ya veréis qué bromitas más hijoputas), pero cuenta una parte del medio que imagino ya es casi una desconocida para los que no la vivieron.

Además es toda una lección de magisterio en narrativa clásica.

Kleefeld, tío, ¿cómo has podido dejar los tebeos de lado? Sobre todo ahora que hay maravillas publicadas. ¿Cómo puede estar uno vivo y respirando tranquilamente sin haber leído Como un guante de seda forjado en hierro? ¿Sin saber que en el mundo existen esas pequeñas y afiladas historias de Adrian Tomite?

Yo no podría vivir sin los Prado, los Breccia y qué se más.

Por cierto, no viene a cuento pero recomiendo vivísimamente a los frikis del terror malsano con goticas metafísicas la lectura de Aula a la deriva, un manga vejunete ahora publicado que me está gustando muchísimo.

Menos rallante que Uzumaki (ains, quería leer más como ese) pero con una mala baba considerable. Va de un colegio que de buenas a primera desaparece de la "realidad" y aparece en una suerte de desierto mortal. La crueldad infantil a la que es capaz de llegar desde el mismo comienzo es aterradora, muy en la onda de El señor de las moscas, pero con sangre, jejeje.

Salud!

clau dijo...

Knut: muchas gracias por quitarme esa duda que acarreaba desde hace tiempo. Y tienes razón en que un término así no tiene adherida la suma de prejuicios que, por el contrario, sí poseen "cómic" e "historieta", y quizá por eso, además de la carga nostálgica, sea preferible su utilización. Además, ¡qué va! ¡suena mucho mejor!

Teuku dijo...

Yo leí HOM a principios de los 80´s en México y cayó en mis manos también un par de los Paracuellos, creo que HOM no es precisamente una obra menor de Giménez, de hecho no ha faltado la historieta en mi bibliografía personal y creo sin duda que ésta es una de las mejores obras que se han realizado en la historia.
Desafortunadamente cometí el error de prestar mi revista y nunca más la pude recuperar, la he buscado durante más de 20 años sin éxito, cuando menos en América. Para colmo me ha sido difícil conseguir también el libros de Brian Aldiss “En el lento morir de la tierra”.
Saludos a todos.

padawan dijo...

ah, el préstamo de libros y cómics, siempre se corre ese riesgo! yo suelo prestar bastante, y encima nunca recuerdo qué presté ni a quién :(