lunes, 22 de junio de 2009

Core dump (III)

Hace poco, leyendo la última entrada de La navaja en el ojo, me han entrado ganas de escribir algo por aquí. El texto que ha traducido refleja bastante bien situaciones que yo, y supongo que muchos de vosotros, como bloggers, habeis sentido alguna vez. Esa especie de necesidad de escribir algo, sin saber el qué, o andar pensando en cosas que te gustaría contar, y, sin embargo, no consigues nunca ponerlas por escrito. A medida que va pasando el tiempo, puede resultar difícil mantener un blog, y escribir de manera constante. Siempre hay etapas de mayor y menor actividad, dependiendo del tiempo libre y de la inspiración que tengamos, pero también hay otras en las que, al menos a mí, se me ocurren un montón de ideas de las que me apetecería hablar, pero no me animo a ponerlas por aquí, y es que llega el momento en el que un blog pasa a tener una especie de vida propia, y hay ciertos temas que sabes que no quedarían bien, que serían una traición al espíritu del blog. De eso habla el quinto punto de esa lista, de la integridad de un blog.

Sin embargo, creo que esa lista no habla sólo de bloguear sin obligaciones, si no también de no bloguear sin necesidad. Un blog es una plataforma muy inmediata. Apenas llevo sentado delante de esta caja de texto diez minutos y ya he escrito toda esta parrafada. Además de escribir hay que pensar: pensar bien en qué se quiere decir (es la parte más difícil) y sobre todo, si merece la pena decirlo. Al final, son muchas más las veces en las que no escribo algo que aquellas en las que acabo pulsando el botón de Publicar Entrada, dudando acerca de si lo que acabo de escribir me va a interesar sólo a mí o a alguien más, como supongo que os pasa a cualquiera de los que pasais por aquí. A todos los que sois más o menos habituales os considero gente inteligente, viendo cómo escribís siento auténtica admiración, con algunos puntos de envidia, seguramente tendreis una opinión formada acerca de un montón de temas que van surgiendo en el día a día. Cualquiera que lea las noticias tendrá una opinión sobradamente formada sobre, no sé, por ejemplo, Esperanza Aguirre. Y en más de una ocasión dan ganas de coger el teclado y... y ahí aparece el concepo de integridad, muy difícil de solventar. Acostumbrado a pasar por foros y poder discutir de cualquier cosa, en ocasiones es un poco frustrante quedarte con las ganas de escribir sobre algún tema, y también cuando lo escribes y el debate que esperabas no llega. He intentado esquivar este bloqueo creando otros espacios. Durante un par de años escribí bastante en fotolog, aunque he ido dejándolo cada vez más. Ahora estoy escribiendo cosas cortitas en ese blog que tengo anunciado a la derecha, volviendo a disfrutar de la escritura, es un espacio nuevo, y aún no tiene ningún tipo de integridad, con lo que cabe cualquier cosa.

Y, en realidad, quería hablar de otras cosas, pero al final, creo que estoy escribiendo demasiado. Quizá continúe en un nuevo volcado de memoria.

viernes, 5 de junio de 2009

La última carta

Cada vez que viajo me da la sensación de que es un medio de transporte... soviético. He hecho varios viajes en tren leyendo Vida y destino, y la línea que une Santander y Madrid, con ese aspecto tan dictatorial, con grandes estaciones prácticamente en desuso, pasar por Reinosa, con ese aspecto tan industrial, tan frío, tan... soviético. Así que ayer, ya que tenía que hacer ese viaje, volví a retomar a Grossman.

He hablado alguna vez de Vasili Grossman en este blog, aunque nunca he encontrado la ocasión de darle algo de protagonismo. Quizá por que Vida y destino es una obra demasiado grande como para poder abarcarla de manera apropiada. No me veo capaz de escribir algo sobre el libro que no esté dicho en él, en sus páginas está contenida la humanidad, desde los más poderosos a los más insignificantes, y todos los sentimientos de la humanidad, sean los más bajos instintos o los deseos más elevados. Wiseman con su película La derniere lettre tampoco busca abarcar toda la obra, si no que se centra en un único capítulo, en concreto, el número 17. Y es que la organización de Vida y destino, formada por decenas, quizá cientos de pequeñas historias, las historias de personas, de individuos, que se vieron arrastrados por la marea de los totalitarismos, donde la unidad de medida no es el hombre, si no los millones, permite tomar al azar cada una de estas historias e interpretarla como una entidad propia. Grossman permite que estas personas que se vieron anuladas en la guerra tengan voz propia, y puedan contar su historia, lejos de los diagramas de frentes cambiantes y movimientos de batallones. No son historias de ejércitos ni héroes, si no simplemente, personas.

Pero este capítulo no está escogido al azar. Este capítulo es, sin lugar a dudas, el más duro de toda la novela. Anna Semionova, una anciana judía, le escribe una carta a su hijo, Vitya, mientras espera su fatal destino. En La última carta se tocan temas de los que es muy difícil hablar. ¿Cómo se puede hablar de uno de los hechos más horribles de nuestra historia?¿Cuál es el enfoque apropiado ante la muerte y el sufrimiento de tantísima gente?

La primera visión cinematográfica sobre los campos de exterminio fue Noche y niebla. Y con estos materiales es como Wiseman trata de aproximarse a la historia de esta última carta. Un blanco y negro dramático, un espacio vacío, y una anciana leyendo en voz alta la última carta que escribirá a su hijo antes de morir. Esta anciana nos habla de su sufrimiento, lo vemos en la expresión de sus ojos, en cómo retuerce las manos, pero también nos habla del sufrimiento de millones de otras personas. En ocasiones, las sombras se multiplican, como los espectros que acompañan a esta mujer hacia su destino, otras veces, el horror no puede ser expresado con palabras, sólo como una sombra que se desvanece.

Como ya he mencionado en el segundo párrafo, Grossman no habla de grandes gestas, si no de personas. En un siglo marcado por la aparición de los totalitarismos y las grandes ideas, sea la raza, la patria, la utopía, la idea más pequeña fue destruída, la idea del individuo como unidad de medida, y no como partícula de un ente abstracto. Y ante el holocausto, Grossman da voz a una única mujer. ¿Cómo puede expresar una única anciana el horror de tanta, tantísima gente? Sin embargo, la historia de una persona puede resultar mucho más escalofriante. Se atribuye a Stalin la frase que dice que la muerte de un hombre es una desgracia, pero que la muerte de un millón es sólo estadística. Quizá por eso sea mucho más descorazonador el relato de esta anciana, no sólo por su terrible destino, si no también por la complicidad de todos los que no hicieron nada para evitarlo. Por aquellos que se alegran de la llegada de los alemanes, por la mujer que la echa de su propia casa aprovechando que los nazis la han convertido en menos que un ser humano, o por los que se pelean por quedarse sus sillas mientras ella deja su casa camino del ghetto, o por el judío que colabora con los nazis, extorsionando a sus semejantes, con la vana esperanza de salvar su vida. En la historia de Anna Semionova vemos lo más oscuro y lo más cruel, pero también hay lugar para pequeñas alegrías y para la esperanza.

Es difícil resumir este simple capítulo, pues en él está contenido el ser humano. En él se cuenta toda una vida, y a la vez, cientos de otras vidas. Es el testimonio de toda una vida, todo el amor que una madre quiere enviar a su hijo, por que la muerte la acecha y nunca volverá a verlo. Es imposible hacerle justicia con estas palabras. Pero ahí están el libro, y esta película como la manera más cruda de traducir la carta de Anna Semionova en imágenes, la manera más fiel. Sin artificios, sin dramatismos. Las palabras de una madre, y nada más.

martes, 2 de junio de 2009

Penas y glorias en papel

Como decía en la anterior entrada, llevo una temporada en la que me da un poco de pereza coger un libro nuevo. Leo de vez en cuando un relato de un libro que tengo a medias desde hace meses, he leído un montón de cómics, y, sobre todo, he leído muchas revistas. He encadenado unos cuantos viajes largos en autobús y tren, así que, para no aburrirme demasiado, me compré unas cuantas revistas. Y, claro, se han ido amontonando en casa, y de vez en cuando cogía una y leía alguna noticia, o algún artículo. No soy uno de esos lectores que se leen la prensa de cabo a rabo, prefiero ir picoteando, desde lo que más me interesa hasta que ya haya leído todo lo que me llamase la atención. Y quizá entonces lea lo que no me interesa.

De todas las que he comprado, hay dos que me han dejado con una sensación ligeramente agridulce, las dos son revistas sobre música. La primera, el Popu, y la segunda, la This is Rock. Nunca he sido un lector habitual de revistas de música, al fin y al cabo, en Internet se puede encontrar mucha más información, pero sí que compraba de vez en cuando la This is Rock. Es una revista que pretende ser seria, centrarse en el rock n' roll más clásico, en los grandes grupos de los setenta, y no hacer demasiado caso de la veleidosa actualidad. Sin embargo, leerse varias entregas de esta revista puede agotar, precisamente por su estrechez de miras. Siempre se agradecen los mastodónticos reportajes sobre grupos poco conocidos de los años setente, pero desde luego deberían recortar bastante el contenido sobre segundones y estrellas de capa caída del AOR y el hard rock más melódico. Es una pena que en la sección de reseñas de discos del mes, salvo las reediciones de clásicos, la mayoría son discos de los que me da pereza hasta leer la reseña. Y, sobre todo, lo peor de la revista es la infame calidad de los textos. Se puede perdonar en un fanzine, pero en una revista con una edición cuidadísima y que vale cinco eurazos, deberían poner más atención en la correción de los textos, o quizá contratar a alguien que sepa escribir. Sé que lo que importa es el contenido, y desde leugo, los escritores saben muchísimo, y eso se nota en cada reportaje, con cientos de datos, anécdotas y un montón de información para poner el contexto de lo que están contando. Pero a la vez, es insufrible leer textos mal puntuados, llenos de faltas de ortografía (es díficil ver una tilde), escritos atropelladamente, como si fueran un trabajo de un alumno de E.S.O. y no de un redactor profesional. Eso, por no hablar de las traducciones, que nos demuestran por qué no debe confiarse en el traductor de Google si se quiere obtener un resultado profesional.

En cuanto al Popu, me lo compré una vez, por curiosidad, después de tanto leer sobre la revista en el foro de Riff, y la verdad es que me gusta bastante por toda la mitomanía que se nota en la revista, por ese fanatismo por una época concreta, pero, al contrario que en la This is Rock, este interés no resulta un corsé que limita la revista, si no que sirve para enriquecerla, por que no es sólo interés en la música, si no también en el cine, los libros, etc. Sin embargo, en ocasiones esta mitomanía juega en contra de la revista, con algún redactor demasiado fanático, me viene a la mente el reportaje sobre la última película de Mickey Rourke. En ocasiones parecía que el escritor estaba defendiendo a su equipo desde las páginas del Marca, y no comentando la carrera de un actor. Creo que el estilo cercano y sencillo es una de las señas de identidad de la revista, pero aquella reseña parecía escrita por un fan quinceañero.

martes, 26 de mayo de 2009

Receso

En este blog intento mantener al mínimo la pornografía emocional. Sí, es un blog personal, como todos, pero no hablo de mí, o al menos no directamente. Últimamente no encuentro nada que colgar por aquí, pero el gusanillo de escribir sigue mordiendo. Así que estoy tratando de recuperar un proyecto, que incluso tuvo su rinconcito de protagonismo en este blog, pero el enlace ha ido bajando poco a poco... Y en parte, he conseguido poner un par de entradas, mientras que en este viejo rincón de internet, ¡nada! También me he dado cuenta de que llevo un par de meses en los que apenas he leído nada, el número de libros que han caído desde marzo casi se cuentan con los dedos de una mano. He leído muchos cómics, o revistas, pero pocos libros. Quizá el patrón Google Reader, de leer pequeños textos de temáticas variadas se esté imponiendo en mis hábitos lectores, aunque espero que no. He intentado poner remedio cambiando el Popu que tenía en la mesita por un volumen con relatos.

Si a alguien le interesa el otro rincón en el que participo, que se pase por Asíncronos, o añada su feed a su lector de feeds habitual. Y, como si esto fuera un vulgar congreso científico, aprocecho para hacer un Call for bloggers. Es un blog (más o menos) comunitario, y las colaboraciones serán bienvenidas. Aprovecho para recomendar la experiencia. Al fin y al cabo, un blog en el que llevas escribiendo tres años no acepta que escribas cualquier cosa en sus páginas, y es bueno tener otro canal donde volcar todas esas ideas que sabes que no le van a gustar :).

sábado, 2 de mayo de 2009

Confesiones de un pecador justificado

No voy a hablar de la novela (que no he leído) de James Hogg, sólo voy a anarrosearle el título, simplemente por su sonoridad. Como en aquel hilo de Sedice (que no he conseguido encontrar) en el que la gente entraba a confesar aquellos libros "imprescindibles" que no había leído. Hoy voy a hablar de la tele. Creo que es la primera entrada dedicada a la televisión de este blog. O al menos, la primera que es positiva.

Y es que no suelo ver mucho la tele. No voy a decir que sólo veo los documentales de la 2, pero la lista de programas que suelo ver es bastante corta: Los Simpson, Futurama, en ocasiones Bricomanía, o el programa de César Millán. Suelo ser un espectador pasivo, de vez en cuando veo algo con mis compañeras, pero no suelo encenderla yo mismo. Así que, alguna mañana que me he quedado en casa, he descubierto un programa bastante interesante: "Crímenes Imperfectos". Es una especie de versión documental de CSI, con un toque retro irresistible: en cada programa analizan un crimen que en el momento de su investigación se consideró irresoluble, pero que finalmente, gracias a alguna nueva técnica, o al ingenio de los investigadores, consiguen encontrar una pista decisiva para aclarar el misterio. Mientras los expertos que resolvieron el crimen cuentan cómo la investigación iba avanzando, o bien llegando a callejones sin salida, vemos una reconstrucción de los hechos, todo ello filmado con un estilo muy setentero. Todo ello narrado como un episodio de CSI en flashback, con la clásica estructura del whodunit: planteamiento del misterio, presentación de los sospechosos, etc, pero sin perder un cierto espíritu divulgativo. El objetivo de cada episodio es explicar cómo se resolvió el crimen, no recrearse en aspectos truculentos. Teniendo en cuenta lo que se suele ver en televisión estos días, con tanta explotación del morbo, las cámaras acosando a familiares destrozados, buscando el impacto visual, los bajos instintos, antes que la calidad informativa, ver estos documentales es como encontrar una pequeña joya en un vertedero. En youtube se puede ver la serie en el canal del usuario CrimenesImperfectos.

Bear Grylls simply walks into MordorOtro de los programas que he descubierto hace poco es "Último Superviviente", o "Man vs. Wild", un programa en el que Bear Grylls, un aventurero británico, lanza un desafío a la naturaleza: en cada entrega, Grylls es dejado, más o menos a su suerte, en algún paraje inhóspito, y tiene que apañárselas para volver a la civilización. Mientras, va contando anécdotas de otros aventureros y supervivientes, o técnicas básicas de supervivencia. No es que sea didáctico, al fin y al cabo, por mucho que viese esta serie, no creo que durase demasiado en ninguno de los sitios que visita, pero sí que es muy interesante. Aunque en ocasiones el programa entra en el terreno de lo desagradable, sobre todo en los aspectos alimenticios. La supuesta autenticidad del programa ha sido bastante debatida, al parecer, pero creo que es un aspecto intrascendente. El programa no pretende ser auténtico, no creo que se engañe al espectador en ningún momento: Grylls está tratando de "sobrevivir" en un entorno extremo, pero ahí al lado tiene al cámara y a otro asistente, como una red bajo el trapecio. Lo más interesante del programa es ver cómo se las va arreglando para sortear obstáculos, obtener agua o comida, y, sobre todo, el carácter de Grylls, hablando directamente con el espectador de tú a tú, explicando las técnicas que usa o detalles sobre la flora, la fauna, o el clima de la región, costumbres de las tribus que se encuentra, etc, con un estilo divulgativo y cercano, con sencillez y rigor. Comparado con este programa, la versión local emitida por la Sexta, "Desafío extremo", es lamentable, sobre todo, por su protagonista, Jesús Calleja, un tío que resulta insufrible a los cinco minutos de verlo en pantalla. Mientras que Grylls transmite respeto, respeto por la naturaleza o por la gente con la que habla, este otro hombre es un impresentable, y lo que transmite es vergüenza ajena.

Mi idea era comentar algún otro programa, pero esta entrada ya ha alcanzado una longitud considerable, y no es mi intención aburrir a mis lectores. En próximas entregas, algún que otro pecadillo confesable más, y quizá alguno inconfesable... :)

miércoles, 29 de abril de 2009

Opera

Últimamente había estado dándole vueltas a un posible artículo acerca del software libre. Y eso que en ente vlog, la informática nunca ha tenido demasiada presencia, salvo, por supuesto, los videojuegos, pero siempre vistos desde el lado del viciado, y nunca del informático. Ahora que recuerdo, la máxima aproximación a la informática fue el artículo sobre Unix para aprendices de mago, creo que el título ya da una idea acerca del equilibrio entre informática y bizarría del texto.

OperaPero yo iba por otro lado, y es que, de vez en cuando, por curiosidad, voy probando nuevas alternativas a los programas que uso habitualmente. De la que voy a hablar hoy no es software libre, pero, al fin y al cabo, lo más importante de un programa no es su licencia, si no su funcionamiento. Se trata de Opera, uno de los mejores navegadores que he probado, injustamente marginal. Hace relativamente poco, ha conseguido rebasar la barrera del 2% de los usuarios, según Browser Statistics, muy por detrás de Firefox, o Internet Explorer, pero incluso Chrome, en su lanzamiento, ya tenía una cuota de usuarios bastante más amplia.

Hasta hace poco, solía recomendar Firefox, pero ahora, recomiendo Opera. Y hoy, aprovechando su decimoquinto cumpleaños, aprovecho para poner aquí esa recomendación. Es un navegador seguro, rápido e innovador. Firefox sigue siendo mi navegador de referencia, al menos usando Windows XP, pero en Ubuntu he acabado usándolo cada vez más, por que el rendimiento del zorro deja bastante que desear.

Aquí queda esta pequeña recomendación. Y este enlace por si os apetece descargarlo y probarlo. Quizá en próximas entregas cuente mis vicisitudes con los reproductores de música de licencias libres.

viernes, 24 de abril de 2009

Información de calidad

El tema de la guerra que los medios informativos han declarado a internet es un asunto recurrente en este blog. Y es que no dejan de dar motivos para la indignación. Gente que aún vive en un mundo que se ha quedado atrás, dedicada a criticar algo que ni siquiera comprenden. Intento no dedicar demasiado tiempo a pensar en estas cosas, por evitar una sobredosis de bilis, pero llega un momento en que, sencillamente, he leído tantas cosas que me han provocado indignación que ésta tiene que salir por algún sitio.

Como siempre, mi crítica se centra en El País, el único periódico que leo de vez en cuando. La tele apenas la veo, pero hablar de calidad de información en la tele es ridículo. No hay más que ver los "informativos" de Antena 3, estoy seguro que ver uno entero debe reducir en varios puntos tu C.I.. Como decía, me centro en lo leído en El País, pero supongo que esto se extiende por todos los medios. Al fin y al cabo, no dejan de ser los mismo dinosaurios, que no quieren adaptarse a unas tecnologías que los han convertido en obsoletos. Lo único que ven en internet es a un enemigo, a algo que hay que atacar y destruir, antes de que la gente abandone sus monopolios de la información. Y es que el peligro es muy claro: frente a la información distribuída de forma vertical, donde unos pocos establecen un discurso que el resto tiene que escuchar, en internet hay muchas voces. Y muchas voces independientes son algo peligroso, ya que alguna de ellas puede salirse del discurso establecido. Eso es lo que hay que evitar.

En una joya periodística, la defensora del lector de El País, nos deleita con algunas de estas perlas:
el hecho de que haya lectores que pagan por la información es lo que permite al periódico ser independiente, no sólo frente a los poderes, sino también frente a los anunciantes.
Es una bonita teoría. La prensa debería ser independiente, e informar con veracidad, duela a quien duela. Sin embargo, hablando de independencia, la balanza no está del lado de los periódicos, que no dejan de ser entes propagandísticos de la mano que les da de comer. No sólo entrando es aspectos políticos, donde cada uno lanza cuchillos informativos al partido enemigo. En el tema de la "guerra" contra las descargas, ¿dónde está la independencia? El País es un esclavo de la industria. Lo vemos prácticamente cada semana. Hace unas semanas, con su defensa sonrojante de la ley de espionaje promovida por Sarko. Ahora, con la sentencia contraria a The Pirate Bay. Para celebrar esa sentencia, ya que parecía una victoria, nos regalaron con esto: ¿Se acaba el chollo de las descargas?, donde nos pintan un paisaje apocalíptico, por culpa de los que nos descargamos cosas. Este artículo es una muestra de los que NO es independiente. Es retorcido, mentiroso e interesado. A todos los niveles. Como dice Escolar en su blog:
Una curiosidad filológica sobre el mismo artículo. Según dice el texto, los contrarios a la piratería “claman” contra las descargas. Sin embargo, los contrarios a la nueva ministra de Cultura “se desgañitan” en una “ruidosa campaña”. Desgañitar, según la RAE, es “esforzarse violentamente gritando o voceando”. Clamar es otra cosa, mucho más fina. Significa “exigir”, que la RAE define después como “pedir imperiosamente algo a lo que se tiene derecho”. ¿Queda claro quién tiene razón o hace falta que os haga algún dibujo?
Cosas como esta son el pan nuestro de cada día. Unos medios, en su torre de marfil, se permiten acusar a los demás, sin hacer la más mínima autocrítica. Criticar a los demás por sus propios pecados. Una hipocresía que nos repiten día a día en noticias y columnas de opinión. ¿Dónde está la supuesta independencia de la que tanto alardean?

Las joyas siguen:
Y eso ocurre al tiempo que la cultura de la gratuidad se extiende de la mano de Internet, lo que puede acabar afectando también a la calidad. ¿De verdad puede alguien creer que una información fiable, independiente y veraz no tiene coste? El periodismo de calidad es cada vez más caro, porque exige escribir desde el lugar de los hechos, investigar y no conformarse con las versiones de parte; exige más tiempo, más recursos y mayor cualificación profesional.
¿De verdad puede alguien pensar que esta señora ha echado un vistazo a su propio periódico?¿De verdad puede creer alguien que la información que dan es fiable, independiente y veraz? El periodismo de calidad, efectivamente, puede ser caro. Ahí tenemos cada mes a Foreign Policy, con verdaderos profesionales, con gente al pie del cañón. Pero también están War Nerd, un informador mucho más independiente y fiable que la mayoría de los medios, y lo más importante, mucho más informado. Este verano, la información que ofrecía El País sobre la guerra entre Rusia y Georgia no era más que lo que se podía leer en la Wikipedia. ¿Dónde estaban los informadores en el lugar de los hechos? Es un acto de hipocresía muy vil, sobre todo teniendo en cuenta que gran parte de sus noticias no son más que réplicas de lo que mandan las agencias. Prácticamente ninguna noticia internacional es relatada por el periódico, si no compradas a docenas a una agencia, con lo que la sección es la misma en todos los medios. No hay variedad, no hay calidad, no hay independencia. Las noticias son una mercancía con la que rellenar páginas. No interesa profundizar, y mucho menos salirse del discurso marcado. ¿Y la profesionalidad de los periodistas? Hace poco pudimos ver cómo uno de ellos plagiaba uno de sus artículos ¡¡¡de la Frikipedia!!! no ya de la Wiki, si no que redactó una supuesta "noticia" plagiando a una página de coña. ¿Es esa la profesionalidad que nos venden?

Son dinosaurios. En lugar de apostar por la calidad, por la especialización, han apostado por lo rápido y fácil. Rellenar las noticias con teletipos, no cambiar ni una coma, salvo que eso interese a la mano que da de comer. Sus noticias son engañosas, manipuladas, poco veraces y de una superficialidad lamentable. No hay ninguna labor de documentación. Ningún periodista ha sido capaz de entender ni explicar la tan manida crisis, salvo a toro pasado. Ningún periodista sabe qué está pasando, por ejemplo, en Somalia, o en Darfur. Al fin y al cabo, si se dedicasen a documentarse sobre esto, perderían un valioso tiempo que podrían utilizar para contar el último detalle escabroso sobre el crimen de moda, o contar los romances del futbolista de turno.

La información de calidad, veraz, independiente y contrastada no está en las páginas de El País. Está en los medios especializados, y en los blogs de expertos en la materia. La verdad está ahí fuera. Y eso es lo que les aterra. Que un día la gente aparte la mirada de sus páginas y la descubra.

domingo, 19 de abril de 2009

Ballard

Llevaba unos días dando vueltas a unas cuantas ideas, buscando sobre qué podría escribir, pero sin conseguir sacar nada de provecho. Hasta que esta tarde, ojeando los feeds, me encuentro con una de esas noticias que te hacen quedarte un rato bloqueado. El mes pasado, leyendo el Popu, hablaban acerca de lo demoledor que puede llegar a ser escribir sobre el fallecimiento de alguien. Puede que se trate de un completo desconocido, pero, al fin y al cabo, es alguien que nos ha hecho disfrutar, o pensar, o las dos cosas a la vez. No los conocemos de nada, pero a la vez, están muy cerca de nosotros.

Y hoy ha muerto J. G. Ballard. Hace poco que lo conozco, o que conozco su obra, más o menos desde este mismo verano, cuando leí Crash, pero desde entonces se había convertido en uno de mis favoritos entre los escritores de ciencia ficción, por su particular visión del mundo, por esos personajes alienados, por sus extrañas relaciones humano-máquina, o por su voluntad de autodestrucción, un espíritu a lo burn to shine. Al igual que Gibson, supo anticipar algunas de las extrañas situaciones que vivimos en un mundo cada vez más tecnológico.

Ahora, nos quedan sus libros. Precisamente, hace unos días empecé a leer La isla de cemento.

jueves, 9 de abril de 2009

Un giro de tuerca

Todos conocemos la postura del gobierno acerca de la abominable piratería informática. Todos los días nos recuerdan que somos unos criminales, a pesar de que las descargas no sean delito, que estamos provocando la ruina de la civilización occidental, y que le estamos abriendo las puertas de Roma a los bárbaros. El gobierno tiene en El País a su principal portavoz en este aspecto: cada dos por tres nos deleitan con artículos, reportajes, columnas de opinión para hacernos ver que estamos matando la cultura, por no doblegarnos ante la política de incremento exponencial de los precios.

Y hoy, El País ha estado bombardeando toda la mañana con noticias acerca de la nueva política francesa de los three strikes, o tres avisos. Sin embargo, parece que no todo ha ido como esperaban, y la ley ha sido tumbada en el parlamento. Rápidamente, todas esas noticias han desaparecido misteriosamente. Veremos cómo se toman esta mala noticia los portavoces de la SGAE y nuestra nueva y querida ministra de cultura, Sinde.

No quiero comentar demasiado lo horrible de esa ley (los proveedores espiando lo que haces en internet, y organismos con la SGAE con la potestad de desconectarte a su antojo, sin necesidad de una intervención judicial), pero sin duda, lo de esta mañana ha sido una buena noticia. Sólo queda esperar si nuestro gobierno y sus socios pretenden seguir adelante e implantarlo en España. De momento, para contarlo, en El País siguen con el mantra de las descargas ilegales. Siguiendo el viejo truco de una mentira mil veces repetida...

sábado, 4 de abril de 2009

Fritz Lang en Madrid

Como bien saben mis lectores, este nunca ha sido un blog que siga la actualidad. Normalmente, descubro cosas cuando aún no le interesan a nadie o cuando ya no le interesan a nadie. Y, en un mundo en constante evolución, no puedo estar al tanto de prácticamente nada. Este no es un blog capaz de buscar nuevos temas a velocidades hiperlumínicas. Tiene más bien la maniobrabilidad de un destructor imperial, o de la Estrella de la Muerte.

Sin embargo, esta entrada llega más o menos a tiempo. Si alguno de vosotros vive en Madrid (o cercanías) debería aprovechar que la Filmoteca Española está dedicando un ciclo a Fritz Lang durante el mes de abril, y es una ocasión única para ver las películas del genio del expresionismo alemán en pantalla grande, con metrajes en ocasiones inéditos, y pudiendo disfrutar del acompañamiento de un piano en algunas sesiones. Una experiencia cinematográfica completamente distinta de ir a un multicine en algún polígano donde Cristo dio las tres voces.

Aunque este aviso llega un poco tarde como para ver Metrópolis (aunque la vuelven a echar en el ciclo del Thyssen), aún podeis aprovechar para ver, por ejemplo, M, el vampiro de Düsseldorf. Os pongo a continuación la programación de este ciclo. Para ver el programa completo de abril, pinchad aquí (PDF, 102 kB).

Sábado 4
20.00 Sala 1 Die Spinnen. Die Abenteuer des Kay Hoog in bekannten und unbekannten Welten. Abenteuer II: Das Brillantenschiff (Fritz Lang, 1919). Int.: Carl de Vogt, Ressel Orla, Georg John.Alemania. MRCh.SE*. 109' a 20 f/s (Acompañamiento de piano: Irene Alvar).
22.20 Sala 1 Das Testament des Dr. Mabuse (El testamento del doctor Mabuse, Fritz Lang, 1932). Int.: Rudolf Klein-Rogge, Oskar Beregi, Otto Wernicke. Alemania. VOSE. 122'

Domingo 5
17.30 Sala 1 Dr. Mabuse, der Spieler: Der grosse Spieler - Ein Bild der Zeit (El doctor Mabuse, Fritz Lang, 1921). Int.: Rudolf Klein-Rogge, Aud Egede Nissen, Gertrude Welcker. Alemania. MRASE*. 153' a 20 f/s (Acompañamiento de piano: Irene Alvar).
21.00 Sala 1 Dr. Mabuse, der Spieler: Inferno, ein Spiel von Menschen unserer Zeit (Doctor Mabuse, Fritz Lang, 1922). Int.: Rudolf Klein-Rogge, Aud Egede Nissen, Alfred Abel. Alemania. MRASE*. 114' a 20 f/s (Acompañamiento de piano: Irene Alvar).

Martes 7
17.30 Sala 1 Das Testament des Dr. Mabuse (El testamento del doctor Mabuse, Fritz Lang, 1932).
20.15 Sala 2 Le Testament du Dr. Mabuse (El testamento del doctor Mabuse, Fritz Lang, 1932). Int.: Rudolf Klein-Rogge, Thomy Burdelle, Jim Gérald. Francia / Alemania. VOSE. 87'
Versión francesa de Das Testament des Dr. Mabuse, rodada simultáneamente con el mismo equipo y la colaboración de René Sti.

Miércoles 8
17.30 Sala 1 Der müde Tod. Ein deutsches Volkslied in sechs Versen (Las tres luces, Fritz Lang, 1921). Int.: Lil Dagover, Walter Janssen, Bernhard Goetzke. Alemania. MRASE*. 95' a 20 f/s. (Acompañamiento de piano: Irene Alvar).
22.00 Sala 1 M (M, el vampiro de Dusseldorf, Fritz Lang, 1930). Int.: Peter Lorre, Ellen Widmann, Inge Landgut. Alemania. VOSE* 120'

Sábado 11
19.50 Sala 1 Liliom (Liliom, Fritz Lang, 1934). Int.: Charles Boyer, Madeleine Ozéray, Florelle. Francia. VOSE*. 106'
22.15 Sala 1 Fury (Furia, Fritz Lang, 1936). Int.: Spencer Tracy, Sylvia Sydney, Walter Abel. EE UU. VOSE*. 94'

Domingo 12
17.30 Sala 1 M (M, el vampiro de Dusseldorf, Fritz Lang, 1930).
19.50 Sala 1 You Only Live Once (Sólo se vive una vez, Fritz Lang, 1937). Int.: Henry Fonda, Sylvia Sydney, Jean Dixon. EE UU. VOSE. 86'

Martes 14
17.30 Sala 1 Man Hunt (El hombre atrapado, Fritz Lang, 1941). Int.: Walter Pidgeon, Joan Bennett, George Sanders. EE UU. VOSE. 103'
22.20 Sala 1 You Only Live Once (Sólo se vive una vez, Fritz Lang, 1937).

Miércoles 15
19.30 Sala 1 Hangmen Also Die! (Fritz Lang, 1943). Int.: Walter Brennan, Brian Donlevy, Anna Lee. EE UU. VOSE. 131'
22.00 Sala 1 Ministry of Fear (El ministerio del miedo, Fritz Lang, 1944). Int: Ray Milland, Marjorie Reynolds, Carl Ermond. EE UU. VOSE. 85'

Jueves 16
19.40 Sala 1 Fury (Furia, Fritz Lang, 1936).
22.00 Sala 1 The Woman in the Window (La mujer del cuadro, Fritz Lang, 1944). Int.: Edward G. Robinson, Joan Bennett, Raymond Massey. EE UU. VOSE. 99'

Viernes 17
19.40 Sala 1 House by the River (Fritz Lang, 1949). Int.: Louis Hayward, Lee Bowman, Jane Wyatt. EE UU. VOSE*. 88'
22.00 Sala 1 Man Hunt (El hombre atrapado, Fritz Lang, 1941)

Sábado 18
17.30 Sala 1 Ministry of Fear (El ministerio del miedo, Fritz Lang, 1944).
19.30 Sala 1 The Big Heat (Los sobornados, Fritz Lang, 1953).

Domingo 19
17.30 Sala 1 Rancho Notorious (Encubridora, Fritz Lang, 1952). Int.: Marlene Dietrich, Mel Ferrer, Arthur Kennedy. EE UU. VOSE. 89'
19.30 Sala 1 Hangmen Also Die! (Fritz Lang, 1943).

Martes 21
17.30 Sala 1 The Big Heat (Los sobornados, Fritz Lang, 1953). Int.: Glenn Ford, Gloria Grahame, Jocelyn Brando. EE UU. VOSE. 90'
22.20 Sala 1 House by the River (Fritz Lang, 1949).

Miércoles 22
17.30 Sala 1 Human Desire (Deseos humanos, Fritz Lang, 1954). Int.: Glenn Ford, Gloria Grahame, Broderick Crawford. EE UU. VOSE. 90'
20.00 Sala 2 Rancho Notorious (Encubridora, Fritz Lang, 1952).

Jueves 23
17.30 Sala 1 Moonfleet (Los contrabandistas de Moonfleet, Fritz Lang,1955). Int.: Steward Granger, George Sanders, Joan Greenwood. EE UU. VOSE. 87'

Viernes 24
17.30 Sala 1 While the City Sleeps (Mientras Nueva York duerme, Fritz Lang, 1955). Int.: Dana Andrews, Rhonda Fleming, Ida Lupino. EE UU. VOSE. 100'
19.30 Sala 1 Beyond a Reasonable Doubt (Más allá de la duda, Fritz Lang, 1956). Int.: Dana Andrews, Joan Fontaine, Sydney Blackmer. EE UU. VOSE. 80'

Sábado 25
17.30 Sala 1 The Woman in the Window (La mujer del cuadro, Fritz Lang, 1944).
20.00 Sala 2 Human Desire (Deseos humanos, Fritz Lang, 1954).

Domingo 26
20.15 Sala 1 Moonfleet (Los contrabandistas de Moonfleet, Fritz Lang,1955).
22.00 Sala 1 While the City Sleeps (Mientras Nueva York duerme, Fritz Lang, 1955).

Martes 28
17.30 Sala 1 Der Tiger von Eschnapur (El tigre de Eschnapur, Fritz Lang, 1958). Int.: Debra Paget, Paul Hubschmid, Walther Reyer. Alemania / Francia / Italia. VOSE*. 101'
19.40 Sala 1 Das Indische Graßmal (La tumba india, Fritz Lang, 1959).

Miércoles 29
19.30 Sala 1 Die Tausend Augen der Dr Mabuse (Los crímenes del doctor Mabuse, Fritz Lang, 1960). Int.: Dawn Adams, Peter van Eyck, Gert Fröbe. Alemania / Italia / Francia. VOSE*. 103'
22.00 Sala 1 Beyond a Reasonable Doubt (Más allá de la duda, Fritz Lang, 1956).

Jueves 30
19.45 Sala 1 Der Tiger von Eschnapur (El tigre de Eschnapur, Fritz Lang, 1958).
22.00 Sala 1 Das Indische Graßmal (La tumba india, Fritz Lang, 1959).


También echan una película de Sokurov, El arca rusa, por si alguien se atreve, y Un Lac, de Philippe Grandrieux. Desde aquí las recomiendo.

Y, por si esto no fuera poco, el Museo Thyssen, para "acompañar" su exposición sobre la sombra en la pintura, organiza un ciclo de cine en el que tienen especial protagonismo los expresionistas alemanes. La programación puede verse en este enlace (PDF, 261 kB).