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martes, 10 de marzo de 2009

20th Century Boys y la adaptación excesiva

Desde hace tiempo he ido leyendo, poco a poco, los primeros tomos de 20th Century Boys, una serie de manga bastante inusual, tanto por el argumento, su planteamiento y muchos de sus aspectos estéticos escrita por Naoki Urasawa. Esta entrada podría ir al hilo de la anterior, ya que apenas he leído seis de sus veintidós tomos, así que mi opinión sobre el manga es bastante incompleta. Quizá hable sobre ello más adelante, a medida que avance en la historia.

Sin embargo, la entrada iba por otro lado: aprovechando la muestra de cine de Sci Fi que hubo el fin de semana pasado en Madrid, me acerqué a ver la adaptación al cine de esta historia. Pensé que la película me destriparía buena parte del argumento, pero no. Pese a durar dos horas y media (¿por qué las películas no duran lo que tienen que durar? debería sacar algún día el tema de los 90 minutos) apenas llega al cuarto o quinto tomo. Su principal problema es tratar de volcar demasiado estrictamente el tebeo en la película, cayendo en muchos problemas de ritmo. La estructura temporal del manga es un poco caótica: la acción comienza a finales del siglo XX, cuando un grupo de antiguos alumnos de una escuela descubre que una historia que se inventaron siendo niños, en la que salvaban al mundo de una serie de catástrofes, está comenzando a ocurrir en el mundo real. De ese grupo de amigos, consiguen reunirse todos, menos uno, de cuya identidad ninguno se acuerda. Sobre esta historia, hay tres líneas temporales: el presente, en el que tratan de evitar que su historia se haga realidad, el pasado, donde se van desvelando sus recuerdos, y un futuro en el que no han logrado evitar la catástrofe que escribieron. Al principio, parecía que iban a optar por simplificar un poco todo este jaleo temporal de flashbacks y flashforwards, pero no era más que una falsa ilusión, y todo está tal cual. Da la sensación de ir pasando páginas a medida que avanzan los minutos, pero todo ello a un ritmo muy lento. Hasta tal punto que se hace prácticamente tan lento ver la película como leerse los tomos. Y lo peor no es sólo una atención excesiva al detalle, si no muy mala mano a la hora de recortar metraje, con escenas intrascendentes alargándose en demasía, y luego escenas donde la acción es totalmente confusa, por que han omitido detalles. Un uso totalmente anticlimático, donde el relleno se alarga hasta el absurdo, y la trama avanza a trompicones. Habiendo leído el manga, se sigue la historia, pero estoy seguro que algunas de esas escenas tuvieron que ser bastante confusas para quienes lo lo hayan hecho.

Alguien debería dejar claro a más de un director que un comic y una película son dos medios distintos, con recursos distintos, y lo que en uno queda bien, en el otro queda ridículo (como esas típicas viñetas de manga con caras extrañas y muy exageradas, que hacen gracia en un dibujo, pero son vergonzantes en una pantalla).

Si tuviera que hacer una valoración numérica sería bastante pobre. Una adaptación de menos de una cuarta parte de la historia que dura dos horas y media, un ritmo lento, aburrido, poca originalidad y sobre todo, poco conocimiento del medio hacen de 20th Century Boys una adaptación mediocre y una mala película. El aspecto más positivo es el casting, con unos actores que son iguales que sus personajes dibujados. Sólo recomendable para aquellos que hayan leído el manga.

domingo, 24 de agosto de 2008

Recuerdos de London

Como siempre, no voy a empezar esta entrada yendo al grano, ya sabeis que siempre me gusta divagar un poquito antes de centrarme. Esta vez, mi reflexión es sobre entradas largas o cortas. Y es que siempre que me siento a escribir aquí, acaban saliéndome textos quizá demasiado extensos, y me he propuesto poner de vez en cuando algún artículo más breve, más sintético. Así que voy a intentar empezar con este. Veremos como resulta el experimento.

El viajero de la tundraEl otro día pasé por la mayor fuente de artículos de este blog: la biblioteca del barrio, y, ya que estoy enfrascado en la lectura de un grueso volumen, me puse a buscar algún tebeo, y me encontré con esta portada tan sugerente: "El viajero de la tundra", un manga de Jiro Taniguchi. Nada más verlo, me vino un nombre a la cabeza: Dersu Uzala... Y, si bien no llega a la obra de Kurosawa, en algunas de las breves historias que componen este tomo sí que se encuetra el espíritu de las novelas de Jack London, hasta el punto de contener un par de homenajes al escritor que tan bien supo escribir sobre la dura vida de los buscadores de oro de Alaska. En estas dos pequeñas historias sientes el terror de morir en la nieve y la presencia amenazadora de los lobos en la oscuridad. En resumen, en este volumen hay un buen puñado de historias sobre el hombre enfrentándose en solitario a una naturaleza, no hostil, pero sí despiadada. La única pega son un par de relatos más costumbristas, donde se abandonan las rutas salvajes para contar un par de historias del Japón de posguerra, que rompen bastante el nivel del volumen.

Como ya he dicho, no está al nivel de Dersu Uzala, ni de las novelas de Jack London, pero es un bonito entretenimiento, un homenaje hecho con cariño y dedicación, lo que hace que merezca la pena.

sábado, 21 de junio de 2008

Píldora II: el Lobo

Hace unos días, pasé por la biblioteca de mi barrio para cogerme el primer tomo de Lobo Solitario y su Cachorro. No era para leérmelo, si no para prestárselo a un amigo, fan irredento del manga y el anime, para que tuviera una referencia de un manga distinto a los shonen que suelen llegar hasta aquí, un manga histórico (tiene ya casi ¡40 años!) y, desde luego, una filosofía, una ética y estética bastante diferente a las series más modernas.

Tenía ganas de hablar de esta serie. Empecé con algo pequeño aquí, pero quizá el formato de fotolog no deje explayarse demasiado, y tampoco es demasiado flexible. Además, y, sin que sirva de precedente, tenía ganas de darle más vueltas a la idea, quizá desarrollarla un poquito y sacarle algo más de jugo.

La obra de Koike y Kojima se ha convertido en un objeto de culto, en una referencia estética, muy deudora de los chambara de los años 50 y 60 en Japón, de las películas de samurai de Kurosawa, y de la que es directamente deudora toda la oleada de spaghetti western. El ritmo pausado en las escenas de acción, la expresión en viñetas de los duelos, lentos, silenciosos, esa manera de provocar la tensión que habrá de resolverse en un instante, apenas visible, tras el cual el tiempo vuelve a fluir. Quizá sea difícil ponerlo por escrito, pero todos tenemos esas imágenes en mente, si no con samurai, al menos sí con Clint Eastwood :) Así, todo es muy visual, bastante cinematográfico. Pero no todo son estáticos duelos y dramatismo visual. También hay otros apartados más intimistas, una narración bastante más costumbrista, y no tan influenciada de manera secundaria por John Ford, a través de Kurosawa. Escenas que transcurren en el inflexible mundo de la oligarquía samurai, con su rígido modo de comportamiento, sus reglas de honor y sus lugares comunes, pero también, el Lobo Solitario es un forajido, un hombre fuera del sistema, y por lo tanto también convive con lo más sórdido de la sociedad de la época, sean prostitutas o la nobleza oculta de los yakuza. Y quizá esto sea un lugar común más, pero se acaba viendo cómo al comparar ambos modos de vida, quizá el aparentemente impecable samurai no sea más que una personal moralmente incapaz, comparada con aquellos que han de buscarse la vida bajo el control de su casta guerrera. O, al menos, la gente que decide vivir la vida por vivirla, en lugar de por cumplir un código.

Por que el código del bushido es un tema recurrente en el manga. No para el Lobo, que sigue su propio código, si no para los que contratan sus servicios. Y es que Ittō Ogami es un sicario, un antiguo samurai al servicio del shogun, es decir, un guerrero-funcionario del más alto rango, que tras una oscura conspiración ha caído fuera de la ley y de la sociedad. Uno de los mejores guerreros del país se ha visto convertido en un rōnin, y ha decido vender su espada. Su única condición es saberlo todo acerca de la misión que le encomienden. Pronto consigue una enorme fama, debido a su implacabilidad y a su eficiencia. Sus encargos no son cumplidos sólo mediante la espada, si no a través de su astucia. No en vano es el Lobo Solitario. Acompañado de Daigoro, su hijo, el cachorro del Lobo. El padre y el hijo han escogido la senda del asesino, el camino al infierno, y este es uno de los temas centrales de la serie, la aparente crueldad del padre al arrastrar a su hijo de apenas tres años en su vida de sicario. Sin embargo, quizá el camino del asesino sea el único camino recto en una sociedad tan enferma como el Japón feudal. El Lobo hace vivir a su hijo según su código, pero, al fin y al cabo, le está enseñando a vivir según un sistema de valores propio, no según el sistema dictado por alguien hace cientos de años. Le está enseñando a vivir, a apreciar la vida y a no dejar que unas normas absurdas te guíen a la muerte, por un concepto tan frío e inhumano como el honor.

Pero, aparte de esta historia en torno a honor y deshonor, bushido y vida, hay algo más. Hay una historia épica, en la que un hombre ha de abrirse paso en un mundo desquiciado, violento, con su habilidad con la espada y su astucia. Cada una de las historias y de los duelos es apasionante, y tremendamente adictivo. Es difícil hablar de esta sensación. Y creo que sólo puedo hacerlo de una manera: coged un tomo, y leed :)

miércoles, 15 de agosto de 2007

Tiempos de comic

En estos días en los que me toca estudiar, como siempre, encuentro mil y una cosas más interesantes que hacer, y entre ellas, en lo que más tiempo he perdido ha sido leyendo comics. Bueno, comic y manga...

Principalmente, me he leído un montón de tomos de Conan. Hace tiempo en el eMule encontré unos escaneos bastante buenos de todos los tomos en la edición original estadounidense de La Espada Salvaje de Conan, y ahora estoy volviendo a leer un montón de historias, algunas ya conocidas a través de las ediciones españolas, y otras muchas que no conocía, ya que en la edición española cambia el orden de las historias, y, la verdad, son muchísimos tomos, demasiados como para haberlos leído todos, pero creo que ahora, poquito a poquito y con tiempo quizá algún día termine de leerlos. De momento he leído unos 22 del primer pack, y tengo "apartados" para leerlos todos de un tirón tres tomos con El Pueblo del Círculo Negro, uno de mis relatos favoritos de R.E. Howard.

El otro comic, en este caso, manga, que he leído han sido los cuatro primeros tomos de Vagabond. Ya me lo habían recomendado dos personas después de que les diese la chapa con que me gustaba La espada del Inmortal (Jose primero, y Kisada después... fue este último el que me los ha prestado en formato analógico) y, total, no perdía nada por leerlo...
Tras estos cuatro primeros tomos, bastante introductorios del personaje, no veo muchas de las similitudes con La espada del inmortal, más allá de ser dos manga de samurais... En Vagabond el arte está muy cuidado, y realmente tiene viñetas espectaculares, pero es un dibujo bastante conservador, con trazos finos y uniformes, no tiene ni el clasicismo en el dibujo de pluma y pincel de Lobo Solitario y su cachorro, ni el arte más arriesgado de La espada del Inmortal. Arte aparte :) la historia, a pesar de ser típica en manga y anime, sigue siendo interesante: un chaval que quiere convertirse en el samurai más fuerte. Todo este manga está basado en un personaje histórico (aunque su vida esté envuelta en leyendas) de Japón, Miyamoto Musashi, que llegó a ser, probablemente, el mejor samurai de su época. Se cuenta que dominaba tanto el arte de la espada que ya no necesitaba una auténtica katana, y siempre llevaba un bokken (espada de madera para el entrenamiento).



Aquí tenemos a Conan repartiendo azotes :)

domingo, 29 de julio de 2007

La espada del Inmortal

La Espada del Inmortal (無限の住人 o Mugen-no-Jūnin, literalmente El habitante del infinito) es uno de mis mangas favoritos. Obra de Hiroaki Samura, cuenta la historia de Manji, un ronin que debido a algún tipo de maldición es inmortal. Puede ser herido, pero las heridas no le matarán, lo que le sirve para ganar más de un duelo donde no hubiera tenido muchas posibilidades de morir de no ser por su inmortalidad .
Manji está llevando a cabo una misión para la "hechicera" que lo maldijo con la inmortalidad: tendrá que matar 1000 hombres malvados, para lavar sus conciencia por los asesinatos cometidos siendo un ronin. En uno de sus vagabundeos se encuentra con Rin, la hija de un samurai asesinado por una banda llamada Ittō-ryū, que pretende destruir todas las escuelas de esgrima y revolucionar el arte de la espada, y promete ayudarla a vengar a sus padres.
Pero en el camino de la venganza necesitan llegar hasta el líder del Ittō-ryū, y para ello tendrán que combatir a sus sicarios y lugartenientes


Este es uno de mis mangas favoritos principalmente por dos razones: una historia brutal, en todos los sentidos... no se escatiman escenas de auténtica carnicería, pero también hay otros aspectos más profundos que llevan el hilo conductor, a través de algunos de los personajes. Y sin duda, Manji es un personaje muy peculiar... cínico, desagradable en muchas ocasiones, maleducado, pero también con un cierto código ético. Por otro lado está Rin... al principio, una chica bastante inocente, que no sabe nada del mundo y sin embargo quiere enfrentarse a él, cegada por su idea de venganza, pero estar con Manji, recorrer Japón con él le abre los ojos.
Y, por supuesto, los miembros del Ittō-ryū, una especie de parada de los monstruos en versión japonesa.

Otra de las cosas que más me gustan de La Espada del Inmortal es su dibujo, trazados con aire a lápiz, adaptando su estilo a lo narrado en la viñeta, desde trazos violentos y dispersos, con un lápiz grueso, y otros detallistas, preciosistas. Cada viñeta está hecha para deleitar al lector, pero no para distraer la atención de la historia. Y, después de leer un montón de mangas con un dibujo tan tópico, lineal y sobrio, tan impersonal, descubrir a un artista como Samura es todo un placer para los sentidos. Al menos, para mí, y, como de vez en cuando me gusta hacer algún dibujillo, este manga es un auténtico reto, frente al dibujo tan plando de mangas como Bleach, Naruto o Death Note, descubrir los trazos, las sombras y luces que le dan fuerza y personalidad al dibujo.

Ahora, a lo que íbamos: las descargas directas. Os pongo para empezar los dos primeros volúmenes, y, si quereis más, podemos negociar más subidas :)

Volumen 1 (inglés): http://www.megaupload.com/es/?d=9EIVDSFV
Volumen 2 (inglés): http://www.megaupload.com/es/?d=OMWB5I4N

martes, 22 de agosto de 2006

Poco tiempo y nuevas aficiones

Ah! nunca falla!!!!!!!!
en cuanto llegan los exámenes encuentro un montón de cosas por hacer!

A estas alturas, ayer leí mi primer tomo de Naruto (en principio no voy a ver el anime, demasiados episodios ya...) y me ha gustado, aunque la historia apenas ha empezado, pero creo que voy a darle una oportunidad (ays... si leen esto algunos que yo me sé...) Tanto oír Naruto esto, Naruto lo otro (y nadie decía Jericó esto, Jericó lo otro) ha acabado por convencerme y darle una oportunidad... aunque lo que más me interesaba de Naruto era ir conociendo a un montón de personajes que he visto en los videojuegos, pero ya llegaré :D
También he empezado, todo de una tacada, Bleach, Death Note y una relectura de la Espada del Inmortal, aunque en una traducción inglesa que no acaba de convencerme, y es que no me pega nada leer tanto "fuck" en un manga, aunque sólo es un pequeño inconveniente en comparación con poder ver a Manji en acción, volver a sentir toda esa violencia y esos combates tan espectaculares, y sobre todo, disfrutar del espléndido dibujo, esos tonos a lápiz y algunas viñetas tan preciosistar.
De Bleach y Death Note sólo he leído el primer tomo de cada uno, y aún no quiero anticipar una opinión, salvo una pequeña pega sobre Death Note, y es la rapidez con que el chaval asume su nuevo poder... ser capaz de matar a una persona con tan sólo escribir su nombre en un papel... cierto que no buscaba una gran profundización en el dilema interior del personaje, o seis tomos hablando acerca del bien y del mal, pero aún así, parece que acepta apenas sin pensar, sin pararse demasiado a meditar sobre lo que tiene entre manos y las posibles consecuencias de su poder, y su responsabilidad (falta el tío Ben...).

Aparte de estos manga, aún tengo un montón de pelis pendientes...
Pero por fin ví Justicia Callejera (Death Wish), de Charles Bronson, y me ha encantado... solo lo había visto en La Gran Evasión, y no había visto ninguna de sus pelis de hard-boiled, pero me ha dejado con ganas de más.
Quizá no sea tan duro como Harry el Sucio, pero me parecieron geniales esos momentos en que no cruza ni dos palabras con el grupo de maleantes y empieza a repartir plomo a diestro y siniestro :D