Sigue la racha de videojuegos en este blog. Pero esta vez no se trata de volver a instalar juegos antiguos, si no de probar uno nuevo: World of Goo.
En el mundo del videojuego, hasta hace unos años, parecía que la tendencia era a producir cada vez juegos con apartados gráficos más vistosos, más fotorrealistas, añadiendo nuevas tecnologías para epatar al jugador, que rara vez se traducían en mejor jugabilidad o mayor diversión. Pero, por otro lado, están apareciendo cada vez más juegos que huyen de toda esa aparatosidad, haciendo de la sencillez una virtud. Desarrolladores independientes, o pequeñas compañías a las que se le da la oportunidad de crear juegos para las tiendas virtuales de la nueva generación de consolas, como WiiWare o la PS Store, o los innumerables portales de juegos en flash. En estas condiciones de desarrollo, lo que prima es la creatividad, la originalidad, hacer que el jugador se divierta, más o menos como el espíritu de los primeros videojuegos, pequeñas maravillas codificadas en ocho o dieciseis bits, capaces de mantenerte enganchado a una pantalla durante horas ¡¡y sin la posibilidad del online!! ¿Cuántos juegos hay capaces de eso hoy en día?
World of Goo lo consigue, y con una premisa que parece muy sencilla: hacer estructuras con unas pequeñas y pegajosas criaturas, llamadas goos, para conseguir llegar hasta una tubería que conducirá al resto de los goos a un lugar desconocido, pero al que están deseando llegar. Hace años los lemmings corretearon por nuestras pantallas, siempre con prisas por lanzarse hacia una muerte segura. Los lemmings eran una representación de la alienación de nuestra sociedad. Cada lemming seguía ciegamente a la masa, sin preocuparse de nada más que meterse en la fila, ser uno más. En nuestras manos estaba sacar al mayor número de lemmings de su carrera hacia la muerte, pero en World of Goo es ¿justo al revés? Los goo viven en apacibles praderas, sin saber que forman parte de un juego, y que hay criaturas que los consideran deliciosos. Nuestro objetivo es guiar a los goo hasta su perdición, hacer que los devoradores de goo consigan todos los posibles, esquilmando el idílico mundo goo.
A priori el objetivo del juego parece muy fácil, pero en nuestra contra, o a veces a nuestro favor, juegan las implacables leyes de la física, y la gravedad, la inercia o el viento amenazarán con desestabilizar nuestras goo-estructuras. En cada pantalla los puzzles irán variando, desde los que son tan simples como apilar goos hasta llegar a una altura determinada, hasta otros más complejos que harían las delicias de cualquier ingeniero. Por que World of Goo está hecho para hacerte pensar, ya que muchas soluciones distan mucho de ser triviales. Tendrás que hacer uso de toda tu habilidad para colocar los goo, aprovechar los apoyos que pueda haber en el entorno, y tratar de exprimir al máximo las distintas características que tienen los individuos de distintas "especies" de goos.
A pesar de no tener que exprimir hasta el último transistor del pipeline gráfico, el aspecto visual de World of Goo está muy logrado, con un aspecto retro, de dibujos animados, siguiendo la máxima anterior de que en la sencillez radica su elegancia. En este apartado técnico hay que felicitar a 2D Boy, su desarrollador, por crear un videojuego muy visual, con aparentemente muy poco. Pero no es en este aspecto visual donde destaca el apartado técnico del juego, si no en la simulación de la física subyacente al mundo de los goo, con efectos muy realistas, como los comentados anteriormente. ¡Tan realistas que en ocasiones pueden ser desquiciantes!
Así que si quereis pasar un ratito divertido, haciendo trabajar a vuestro cerebro, dadle una oportunidad a esta pequeña maravilla. Aquí mismo podeis descargar una demo (Windows + Mac), y si os gusta, ¡compradlo!
En el mundo del videojuego, hasta hace unos años, parecía que la tendencia era a producir cada vez juegos con apartados gráficos más vistosos, más fotorrealistas, añadiendo nuevas tecnologías para epatar al jugador, que rara vez se traducían en mejor jugabilidad o mayor diversión. Pero, por otro lado, están apareciendo cada vez más juegos que huyen de toda esa aparatosidad, haciendo de la sencillez una virtud. Desarrolladores independientes, o pequeñas compañías a las que se le da la oportunidad de crear juegos para las tiendas virtuales de la nueva generación de consolas, como WiiWare o la PS Store, o los innumerables portales de juegos en flash. En estas condiciones de desarrollo, lo que prima es la creatividad, la originalidad, hacer que el jugador se divierta, más o menos como el espíritu de los primeros videojuegos, pequeñas maravillas codificadas en ocho o dieciseis bits, capaces de mantenerte enganchado a una pantalla durante horas ¡¡y sin la posibilidad del online!! ¿Cuántos juegos hay capaces de eso hoy en día?
A priori el objetivo del juego parece muy fácil, pero en nuestra contra, o a veces a nuestro favor, juegan las implacables leyes de la física, y la gravedad, la inercia o el viento amenazarán con desestabilizar nuestras goo-estructuras. En cada pantalla los puzzles irán variando, desde los que son tan simples como apilar goos hasta llegar a una altura determinada, hasta otros más complejos que harían las delicias de cualquier ingeniero. Por que World of Goo está hecho para hacerte pensar, ya que muchas soluciones distan mucho de ser triviales. Tendrás que hacer uso de toda tu habilidad para colocar los goo, aprovechar los apoyos que pueda haber en el entorno, y tratar de exprimir al máximo las distintas características que tienen los individuos de distintas "especies" de goos.
A pesar de no tener que exprimir hasta el último transistor del pipeline gráfico, el aspecto visual de World of Goo está muy logrado, con un aspecto retro, de dibujos animados, siguiendo la máxima anterior de que en la sencillez radica su elegancia. En este apartado técnico hay que felicitar a 2D Boy, su desarrollador, por crear un videojuego muy visual, con aparentemente muy poco. Pero no es en este aspecto visual donde destaca el apartado técnico del juego, si no en la simulación de la física subyacente al mundo de los goo, con efectos muy realistas, como los comentados anteriormente. ¡Tan realistas que en ocasiones pueden ser desquiciantes!
Así que si quereis pasar un ratito divertido, haciendo trabajar a vuestro cerebro, dadle una oportunidad a esta pequeña maravilla. Aquí mismo podeis descargar una demo (Windows + Mac), y si os gusta, ¡compradlo!
