A raíz del artículo de Truffaut contra Henry James, pensé en ir ampliando poco a poco la serie, enfrentando al autor de la adaptación con el autor de la obra. Y, cuando cogí Crash en la biblioteca, pensé que era una oportunidad estupenda.
He de reconocer que Cronenberg hace una adaptación muy buena. No sabría si decir que lleva la novela de Ballard a su terreno, por que la novela explota muchas de las fijaciones que Cronenberg ha ido mostrando en su cine, sobre todo en el ciclo de la Nueva Carne (las ideas de la transformación del cuerpo a través de la tecnología), y la violencia. Los personajes de Crash están obsesionados con los accidentes de tráfico, y ven las heridas, las cicatrices producidas en los coches como un nuevo paso en la evolución, la primera etapa de la fusión entre el hombre y la máquina más idolatrada por la humanidad: el automóvil. La novela se estructura como una experiencia iniciática de un trasunto del propio Ballard, un directivo gris, con una extraña relación con su mujer... unidos por una sexualidad un punto enfermiza. Y este es uno de los puntos que diferencian la novela y su adaptación. En la película las escenas sexuales son bastante explícitas, sin embargo, Cronenberg no consigue transmitir la misma frialdad que Ballard al narrarlas, usando un lenguaje lo más científico, o médico posible, con personajes alienados, ausentes, mecánicos.
Cuando el personaje de Ballard sufre un accidente de coche, acabará conociendo a un personaje bastante inquietante, Vaughan, obsesionado con los accidentes de tráfico, que irá atrapando a Ballard en su paranoia. Y aquí está la segunda diferencia entre las dos versiones: el Vaughan de Ballard es inquietante, extraño, y a la vez extremadamente magnético, capaz de atraer a la gente a su locura, hacerles partícipes de sus ideas y de sus extraños rituales. Y el Ballard de la ficción es completamente cautivado por él, entrando en su círculo de víctimas de accidentes. A partir de aquí, la historia entra en una espiral de sexo enfermizo, con un fetichismo completamente bizarro por las cicatrices y los automóviles, buscando a través de ellos la nueva carne, las nuevas formas humanas, con estos personajes alejándose cada vez más de su anterior "humanidad", intentando con cada uno de estos rituales sexuales llevar un paso más allá su transformación, su comunión con el vehículo, que los llevará a la búsqueda definitiva de esta unión: el accidente mortal, como la cumbre de su fascinación por los automóviles, el sexo y la muerte.
A aquellos que hayan visto la película, les recomiendo encarecidamente el libro, y vicecersa.
He de reconocer que Cronenberg hace una adaptación muy buena. No sabría si decir que lleva la novela de Ballard a su terreno, por que la novela explota muchas de las fijaciones que Cronenberg ha ido mostrando en su cine, sobre todo en el ciclo de la Nueva Carne (las ideas de la transformación del cuerpo a través de la tecnología), y la violencia. Los personajes de Crash están obsesionados con los accidentes de tráfico, y ven las heridas, las cicatrices producidas en los coches como un nuevo paso en la evolución, la primera etapa de la fusión entre el hombre y la máquina más idolatrada por la humanidad: el automóvil. La novela se estructura como una experiencia iniciática de un trasunto del propio Ballard, un directivo gris, con una extraña relación con su mujer... unidos por una sexualidad un punto enfermiza. Y este es uno de los puntos que diferencian la novela y su adaptación. En la película las escenas sexuales son bastante explícitas, sin embargo, Cronenberg no consigue transmitir la misma frialdad que Ballard al narrarlas, usando un lenguaje lo más científico, o médico posible, con personajes alienados, ausentes, mecánicos.
A aquellos que hayan visto la película, les recomiendo encarecidamente el libro, y vicecersa.
